💚 20% de descuento con el código ANFIX20
Empieza ahora
Blog > Autónomos y Pymes > ¿Cómo se justifican las ventas de un bar?

¿Cómo se justifican las ventas de un bar?

Eva Fernández

En este articulo verás:

Conocer el Reglamento de Facturación es algo imprescindible para cumplir nuestra obligación de documentar las operaciones que efectuamos, tanto si se trata de prestaciones de servicios como de ventas de bienes.

Todo empresario o autónomo sabe los requisitos que debe contener una factura para que sea válida y no tener problemas con Hacienda. Sin embargo, hay sectores en los que cumplir el reglamento puede resultar más difícil porque se efectúan día a día múltiples operaciones de escaso valor. Un ejemplo lo tenemos en el sector de la hostelería.

¿Cómo se justifican las ventas de un bar?

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la actividad de café-bar puede tributar por módulos o en estimación directa. En módulos no hay que emitir factura en las ventas al público, a no ser que nos la pida el destinatario para poder deducir el gasto.

En estimación directa sí es obligatorio emitir factura por cada operación, sin importar el importe. Pero el Reglamento de Facturación contempla la posibilidad de emitir factura simplificada (el equivalente a los antiguos tiques) en determinadas actividades. Siempre que el importe de la factura, IVA incluido, no exceda de 3.000 euros. El bar puede acogerse a esta ventaja.

La factura simplificada debe contener los datos identificativos del negocio: nombre y apellidos del titular, NIF y domicilio. También la fecha y número de factura. La diferencia con las ordinarias es que no tiene que identificar al destinatario, a no ser que éste lo exija para efectuar una deducción. Del mismo modo, no es necesario desglosar la cuota de IVA, sino tan solo indicar el tipo y añadir la expresión "IVA incluido".

Lo normal es que los bares cuenten con algún programa informático de emisión de facturas, que va registrando cada venta del día. Estos registros debemos conservarlos, a efectos fiscales, durante 4 años, aunque luego totalicemos las ventas del día en una sola cifra, que es la que contabilizamos para el modelo 130. Conservar solo los totales no es válido, porque entonces no tenemos el desglose de lo vendido a lo largo del día.

La Ley no obliga a disponer de una máquina registradora ni de ningún otro dispositivo, ordenador o similar. Se pueden anotar las ventas en papel, en un talonario o cualquier soporte físico. Pero habrá que anotar cada café y cada bebida, no una cifra final.

7 consejos para aumentar las ventas en hostelería

Cuando las ventas caen en hostelería, lo único que puede salvar la situación es una buena gestión. Y por ser una actividad intensiva en mano de obra, la mejor estrategia es trabajar de forma conjunta con el personal para aumentar las ventas medias de cada empleado, en vez de recortar gastos.

Además, aquí tienes más recomendaciones para aumentar las ventas:

  1. Fomentar la cultura de negocio. Para poder hacer sentir a los trabajadores como parte importante del negocio para conseguir su máximo compromiso hay que darle herramientas profesionales. Y una de ellas son las tarjetas de visita para que ellos mismos promocionen el negocio.
  2. Formación. Cuanto más conozcan las bebidas y comidas que sirve el personal, más fácil será que se animen a venderlas. Por eso es recomendable hacer degustaciones internas para que sepan vender bien al cliente las especialidades más destacadas de una manera que genere interés. Muchas veces en la hostelería los camareros están tan cansados que animan al cliente a terminar rápido o no tienen energía para realizar recomendaciones.
  3. Incentivos. Sin duda una forma básica para fomentar las ventas en cualquier sector. Para ello se puede recurrir a retribuciones variables siempre y cuando se llegue al objetivo fijado. Y además del típico incentivo económico se puede recurrir al uso de días libres.
  4. Aplicar el up-selling. Una técnica poco aplicada en hostelería y que sirve para que el pedido medio de cada cliente sea mayor. Para ello hay que ofrecer y recomendar los productos con mayor margen de beneficio. Siempre y cuando el cliente quede satisfecho con la relación calidad - precio recibida.
  5. Asignar según las habilidades. No es lo mismo un camarero que sea más extrovertido que uno que lo sea menos pero más organizado. Hay que asignar a cada camarero en función de sus habilidades sociales, con el objetivo de que consiga el nivel de ventas máximo.
  6. Organizar el espacio. Cuanto más limpio y libre de barreras esté el espacio de trabajo mayor podrá ser la productividad de los trabajadores para atender a los clientes, y por lo tanto mayores serán las ventas.
  7. Preparación previa. En la hostelería los camareros deberían de estar para vender y servir pedidos. Si un camarero está cambiando un barril de cerveza o limpiando platos a buen seguro que sus ventas serán menores.